Mi vida ha sido asaltada por muchos cambios.
No llegué a terminar el bachillerato artístico. Me vi
encerrada en una enseñanza en la cual te guiaban para que fueras diseñador,
ilustrador, restaurador… Y ¡NO! No quiero eso.
Quiero un arte libre, un arte puro, mi arte…
Tras muchas batallas interiores terminé decidiéndome por
estudiar peluquería. Me gusta, es algo que me abre puertas en el mundo del
espectáculo, es un arte sencillo, cotidiano. Pocas personas adquieren la imagen
de peluquería como arte, pero lo es y me encanta.
Hoy es un día lluvioso… así que hoy va por esa gente que en
días de lluvia dice: lluvia y manta.